21 Blackjack
No me preguntéis cómo, pero hace unos dÃas acabé en un centro comercial metido a ver Mi novio es un ladrón. Avatares del destino y de amistades poco recomendables. Pasaré muy rápido por encima de ese esperpento protagonizado por el depresivo Antonio Banderas y la “hermana” siliconada de la otrora brillante actriz de comedia Meg Ryan. Al cabo de 15 minutos me excusé educadamente y me largue antes de que me diera un colapso mental.
Yo tenÃa un plan B, trazado mientras mis acompañantes saqueaban la infernal máquina de palomitas. SabÃa que habÃa una sesión de 21 Blackjack 30 minutos después de que Antonio Banderas tierra por la borda su carrera como actor de prestigio. Asà que me planté allÃ, aliviado por haber salido de aquella encerrona. Y, cuando uno ha estado a punto de sufrir un infarto cerebral, cualquier cosita le parece milagrosa.
No es 21 una pelÃcula para dar palmas con las orejas, pero es entretenida. Lo primero, como uno no se entera de las tribulaciones técnicas del maldito juego, asiste como a una especie de jeroglÃfico extraterrestre, pero tiene su gracia. Segundo, siempre es gratificante comprobar que “Kaiser” Spacey “Soze” puede, todavÃa, actuar con cierta dignidad. Tercero, mola saber que se puede ganar a la “banca” y que unos chavales jovencitos y pardillos, eso sà la élite del MIT, pueden ocultar un “malote” dentro. Y, cuarto, me alegré la vista con , que me habÃa dejado totalmente frÃo en Superman.
Posts relacionados
- No existen posts relacionados
1 Comentario
Deje un comentario



Qué bueno que pudiste huir a tiempo!!! Ese tipo de sesiones puede provocarte un autismo irreversible. Conozco varios casos. Un abrazo!