Críticas de la sección 'Cocina y cine'.

Actualización. Carlos ha visto la peli y ha preparado un menú muy bueno, como suele acostumbrar dentro de nuestras colaboraciones cine-cocina: mejillones con patatas, presa ibérica y bavarois de naranja.

Red de mentiras sin un duro. Así se podría definir esta historia de terroristas islámicos cuyo máximo atractivo es constatar que Don Cheadle es un magnífico actor y que España, Madrid para más señas, sigue apareciendo en el cine como una sucursal de Tijuana (con todos los respetos para Tijuana). ¡¡Qué comisaria madrileña la que nos muestra la película!!

Don Cheadle y Guy Pearce

Traidor es, en cualquier caso, una serie B digna, que se apunta a la moda 007 y Bourne de visitar muchos escenarios (Costa del Sol?, Madrid, Inglaterra, Canadá…) para dar ritmo a una historia de espionaje en la que, además,  los malos dejan algunas perlitas del estilo “Nuestro objetivo es que la gente llegue al convencimiento de que no hay un solo lugar donde pueda sentirse seguro”.

Lo primero, debo recomendaros las críticas de Jotate (sí, ha vuelto, como Mickey Rourke) sobre Watchmen y de Nacho sobre Gran Torino. Coincido casi plenamente con sus opiniones y, además, creo que sus textos están a un nivel muy alto, por encima del que tiene, normalmente, este blog.

Gran Torino es un poca ñoña, sí. Dicen que cuando uno se hace mayor, se vuelve conservador y empieza a creer en Dios, es lo que le ha pasado a Clint, pero Gran Torino no deja de ser una estupenda película. Para los que no piensen lo mismo, pueden encontrar consuelo en el blog de Hernán Migoya, al que llegué vía Nacho Vigalondo. Un último apunte dirigido a Constantino Romero, ¡¡basta ya!! Este tío no puede seguir doblando a Clint, Eastwood tiene una voz cascada, ronca, susurrante, Romero sigue siendo Terminator.

Por cierto, como viene siendo habitual, pasaros por la cocina de Carlos para degustar el menú que ha preparado relacionado con Gran Torino.

Watchmen ha tenido una de las campañas de marketing más intensas que recuerdo, continuos avances, teasers, polémicas sobre el estreno… varias agencias de Social Media contactando con todo quisqui (nosotros incluido) para ofrecer “material exclusivo” (que no nos vendan la burra). De Wacthmen me llaman la atención:

  • El tema del pene (flácido) del Dr
  • La (muy prometedora) escena inicial
  • El (desconcertante) guión
  • La violencia (injustificada) de algunas escenas
  • El (genial) capítulo de Rorschach en la cárcel
  • La (insufrible) media hora final
  • Malin Akerman (pon aquí lo que quieras)

Sí, Kate Winslet merecía el Oscar este año, pero no por El lector, sino por Revolutionary Road (RR en adelante). Está muy bien en la película de Stephen Daldry, pero en la de Sam Mendes está superior, a pesar de que las escenas de sexo sean más convincentes aquí. Como apunta Pepe Colubi en su genial columna de este mes en Cinemanía, se nota que en RR la dirige su marido.

Winslet en El Lector

Para mí, el esqueleto de esta película es Ralp Fiennes, un actor hipnótico, melancólico, que siempre o casi siempre (El paciente inglés, El jardinero fiel) traspasa la pantalla con su mirada. Aquí, no necesita muchos minutos para dejar claro lo que supuso y supone en su vida el controvertido personaje de Kate Winslet (Hanna Smith). Lo que empieza como una aventura tórrida entre una misteriosa mujer madura y un adolescente se convierte en un intenso drama a medida que se descubre el pasado de la amante.

No conviene saber más del argumento de una película que resulta impecable en lo formal, pero con la que no termino de conectar al 100%, como sí me ocurría en RR. No sé si es la naturaleza de la historia,  la distancia que mantiene el director con los personajes…el caso es que, al final, lo que me ha dejado El lector es la certidumbre de que Ralp Fiennes es uno de los grandes y de que debes leer las sugerencias gastronómicas de Carlos en intentococinar.es

Al principio de “El luchador”, un plano secuencia sigue a “The Ram” desde su espalda, mientras abandona el gimnasio. El director, Aronofsky, presenta así a su héroe-perdedor, como un tipo que  lleva una pesada carga sobre sus hombros, como alguien que debe afrontar cada día como una pelea por la supervivencia. Ese es “The Ram”, pero también es Mickey Rourke, un tipo que desde inicios de los 90 ha sufrido la violencia de la droga, la soledad, la falta de autoestima… y las hostias de varios púgiles en su época de “El marielito”, episodio que tuvo que abandonar ante el riesgo de perder totalmente la cabeza.

Ha tenido varios amagos de renacimiento (Legítima defensa en el 97 o Sin City en el 2005), pero este, según dicen, es el auténtico “comeback”  del actor que en los 80 estuvo llamado a convertirse en el nuevo Brando. Rourke hace una interpretación colosal, superando, incluso, su gran handycap: un careto desfigurado por la cirugía (que él niega).

Mickey Rourke en The Wrestler

Su composición  se apoya mucho en lo físico, en su forma de andar, de afeitarse,  de poner un tarro de ensalada y hasta en el modo en el que lleva su anorak. Todo ese ritual de acciones y gestos está impregnado de una tristeza y de una melancolía que solo se sacude en el ring, el único escenario en el que “The Ram”  ha encontrado el cariño y la comprensión del público y de si mismo.

El luchador es, por tanto, un monólogo de Rourke, apoyado por la siempre estimulante, en todos los sentidos, Marisa Tomei, que ofrece un retrato, también descarnado, del perdedor que, e pesar de todo, se agarra al orgullo y al amor propio para seguir respirando y para redimirse.

AVISOS

  • La película no está indicada para niños y adolescentes fans de la lucha libre.
  • En la web oficial en español se puede escuchar el tema compuesto por Bruce Springsteen, que, sorprendentemente, no está nominado al Oscar
  • Como siempre, Carlos, desde intentococinar.es, ha preparado un menú proteinico y, además, un par de comentarios dignos de Antonio Gasset. Os recuerdo que podéis ver todas nuestras colaboraciones en la categoría ad hoc que hemos creado en SoyCritico

A casi nadie le gustó La playa, excepto a algunos locos. Uno de esos recuerdo es Antonio Gasset, el mítico crítico hablaba de búsqueda de los paraísos perdidos para defender una película que fue acusada de modernez. A mí también me gustó y me sigue gustando. Esa película la dirigió un señor muy listo que se llama Danny Boyle, un tipo inglés cuya trayectoria es tan heterodoxa como estimulante con cintas como Trainspotting, Tumba abierta, Millones, Sunshine, 28 días después, Una historia diferente (su peor obra) y, ahora, esta excelente y sorprendente Slumdog Millionaire.

Jamal, protagonista de Slumdog Millionaire

Cuenta Boyle que La playa fue un rodaje muy difícil porque desembarcó con un equipo gigante en Tailandia, arrasando como si fueran conquistadores. Aquí, ha cambiado el paso, se ha ido ligero de equipaje a la India para rodearse de técnicos y equipo artístico casi totalmente local (menos Jamal) , y lo cierto es que toda la película respira una autenticidad y una sinceridad apabullante, especialmente la descripción de los barrios marginales de Bombay (lo que ha sentado muy mal en el Gobierno Indio).

* Nuestro colaborador intentococinar.es ha preparado un menú ad hoc a “Slumdog Millionaire”, un must

La historia de cómo un paria, un niño huérfano, acostumbrado a sobrevivir gracias a su pillería y a la suerte, se convierte en concursante y posible ganador del concurso “¿Quieres ser millonario?” tiene todos los ingredientes (intriga, drama, humor…) para hacer que pasemos dos horas enamorados del cine gracias a la historia de un perdedor que, pese a todo, confía en un destino salvador.

Entre otros grandes hallazgos, me quedo con la portentosa dirección de actores de Boyle (o del director de la segunda unidad?), sobre todo, cuando son niños (Quién dijo que nunca se debía rodar con niños) ; con la relación entre los dos hermanos, con la maravillosa Latika, con la potente banda sonora, y con la propina en forma de coreografía Bollywoodiana.

Segunda colaboración cinéfilo-gastronómica. Intentococinar.es y soycritico.com unidos por Valkiria, el último estreno a la mayor gloria del Sr Tom Cruise. Y, qué queréis que os diga, creo que disfrutaréis más con el menú de Carlos Anaya que con la película y mi reseña. Y es que la película te deja indiferente, no sólo al salir de la sala, sino durante la proyección.

Así que, si os parece, primero la parte gastronómica y luego el menda:

PROPUESTA GASTRONÓMICA

Por Carlos Anaya. Después de ver la película, lo primero que pensé fue, ¿Qué menú me inspira?. Pensé que tenía que ser un menú alemán, pero podría ser también francés o austriaco, me centré en el primer caso.

La bomba en la caja de Cointreau (no descubro mucho de la película, pues es casi al principio), me hizo pensar en una receta de magret de pato a la naranja con toque de cointreau, pero en seguida volví a la realidad, tenía que ser un menú con recetas sencillas, con ingredientes asequibles, pero contundentes.

Un consejo, no queremos que os pase como decían en la película, “Se trata de una operación militar, nunca sale nada de acuerdo con el plan”, aquí tiene que salir todo de acuerdo al plan establecido.

  1. Tortilla alemana de patatas
  2. Asado de cerdo y puré de manzana
  3. Rollo de manzana

Continuo con lo mío…

El muy profesional actor y publicista Tom Cruise se ha procurado un producto muy bien facturado, con los ingredientes habituales de una gran producción (aunque no esperéis muchas escenas de acción); pero al que le falta alma o, en términos narrativos, suspense.

Tom Cruise en Valkiria

Y es una pena que el prometedor Bryan Singer, aquel tipo que nos grabó a fuego en la memoria el nombre de Keyser Soze, haya renunciado al rango de autor para quedarse en “artesano”; pero me temo que el efecto “Cruise” es devastador para todo aquel que le rodea (que se lo digan a Kidman).

Este va a ser un post inusual, de flashes, de ganchos, de patada en el estómago y, sobre todo, de mestizaje, de combinado, ya que va a ser la primera colaboración entre un crack de los fogones y de la vida llamado Carlos Anaya, autor del blog intentococinar.es y un servidor (así es como contestábamos al pasar lista en el colegio). Os resumo el contenido de la colaboración: Carlos preparará cada semana un menú relacionado con películas de estreno (o clásicas) sobre las que yo divagaré convenientemente. Es decir, va a ser un dúo gourmet-cine, una propuesta para preparar una cenita del carajo y luego sumergirte en la sala oscura. Primera parada: Revolutionary Road.

  • Cortita y al pie, copiando a Vassago. Empezamos con dos recomendaciones al estilo Spot de medicamentos: 1) No administrar en caso de flojera existencial. 2) No administrar en caso de crisis conyugal.
  • Sam Mendes vuelve a respirar American Beauty, solo que en los 50, en vez de los 90, y sin humor ni sarcasmo. Retoma la historia una familia acomodada de clase media que disfruta de una vida confortable, pero que ¡¡Ay!! no es feliz. En el fondo está el gran dilema de las expectativas, ¿qué esperamos de la vida? Pregúntale a Punset.

Fotogramana de Revolutionary Road

  • Drama seco, absorbente y demoledor, en el que te cuesta respirar durante y tras la proyección.
  • No he leido la novela en la que se basa, de Richard Yates, pero imagino que en sus páginas está más desarrollado el momento rupturista final que, quizás, sobreviene demasiado abrupto en la película (por poner algún pero).
  • Tremenda Kate Winslet y first class Leo di Caprio, como siempre. Creo en este chico desde Diario de un rebelde (primera película que vi en el cine con mi musa, ¡¡cómo pasa el tiempo!!)
  • Hablando de musas, recomiendo leer la crítica de milmusas.com y, cómo no, del maestro Boyero.

PROPUESTA GASTRONÓMICA

Por Carlos Anaya, editor y autor de intentococinar.es. Para elegir este menú me han influido dos cosas, que sea Norteamericano (el menú tenía que ser de allí) y la luz, la claridad de la película, así que como plato principal he escogido Filetes de pechuga de pollo al Cava, con su salsa blanca. Adjunto los enlaces a las recetas.

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