El cine está en crisis. No soy de los que piensa que cualquier tiempo pasado fue mejor, ni de los nostálgicos trasnochados que no consideran que haya nada bueno a partir del cine en color. Muy al contrario, la mayoría del cine en blanco y negro me aburre, pero está claro que llevamos unos años en los que no se hace prácticamente cine de calidad. Se crean cosas estimables con momentos dignos, pero creo sinceramente que hemos bajado el listón en cuanto a nuestras apreciaciones.Esta afirmación queda refrendada por la calidad de las películas que resultan premiadas hoy en día. Ya señalé en su momento que En Tierra Hostil me pareció un film de acción correcto, nada más. Pues se llevó seis oscars y nadie puso el grito en el cielo. Lo mismo sucede con El escritor, que fue premiada en el Festival de Berlín con el Oso de Plata al mejor director. De verdad que no lo entiendo, porque desde luego me pareció la película de Polanski más floja en mucho tiempo.
Y lo digo con conocimiento de causa, porque me encanta Polanski. Por eso me joroba que alguien con el talento para dirigir La Semilla del Diablo, Repulsión o El Pianista, haga una cosa tan mediocre como El escritor, que no pasa de thriller pasable con momentos entretenidillos, y le premien, quizá para compensarle por su reciente detención (otro motivo no encuentro). El film es bastante lento, nunca adquiere el ritmo y el pulso narrativo necesarios para contar una historia interesante de corrupción e intrigas políticas. Todo es tan previsible que cansa, incluido un final que se ve a la legua y que peca de simplista.
No hay tensión entre los personajes -una de las virtudes del cine de Polanski- y solamente se salvan algunas escenas por su belleza formal y algunos instantes bien interpretados por Pierce Brosnan -me gusta su socarronería- y Kim Cattrall -genial y sexy en su papel de secretaria dominatrix. Como siempre, Ewan MacGrergor està blando y flojo, y teniendo en cuenta que es el protagonista del film, eso es un gran lastre. La película no es deplorable y en ocasiones resulta atractiva, pero un tema tan interesante como los tejemanejes políticos relacionados con la guerra de Irak, en manos de alguien tan bueno como Polanski, debería haber tenido otro resultado. A los buenos hay que exigirles más…