Archive for the ‘Drama (español, muchas veces)’ Category

El hombre de arena

Posted 15 Nov 2007 — by Nacho Salcedo
Category Drama (español, muchas veces)

Cartel de El hombre de arenaHugo Silva, uno de los actores que más pérdidas de orina provoca entre el público femenino, protagoniza esta película en la que interpreta a un hombre autodidacta y trotamundos que intenta vivir libre en plena dictadura, algo que le hará ingresar en un psiquiátrico después de que le apliquen la Ley de Vagos y Maleantes. Allí conoce a una joven atormentada interpretada por María Valverde con la que iniciará una bonita historia de amor protector.

El hombre de arena, dirigida por el debutante José Manuel González, es muy amable y  está bien contada. Sin embargo, quizás sea pronto para que Hugo Silva pueda llevarnos en volandas y convencernos con un personaje protagonista que ocupa tanta cuota de pantalla. No es fallo suyo, simplemente no creo que esté curtido lo suficiente para levantar tal papel, que por otro lado está muy alejado de sus interpretaciones en televisión (véase Los hombres de Paco). Con esto -antes de que una adolescente me escupa su chicle sabor melón- no digo que Hugo esté mal, pero tampoco está muy bien y eso hace que no nos enganche del todo.

De todos modos, el envoltorio de la película está bien, con unos secundarios de calidad y con unos locos interpretados por actores de una compañía extremeña que lo bordan. Entre los secundarios destacamos a Irene Visedo, muy correcta. La historia gustará y se hará amena, pero no dejará un poso como para recordarla. Se deja ver, como digo, pero vamos, sin pérdidas de orina, al menos por la película en sí.

Caótica Ana, ¡con dos cojo…cagadas!

Posted 27 Ago 2007 — by El crítico Ritoré
Category Drama (español, muchas veces)

Cartel de Caótica AnaDice un amigo mago (sí, mago de verdad, ilusionista) que lo más importante de un show es el principio y el final, meterte al público en el bolsillo con un efecto deslumbrante y dejar el mejor juego para el final, para que el respetable se vaya con ganas de más, aullando de emoción. Tomando esta máxima de mi sabio amigo Víctor, el mago, Caótica Ana la caga. Los que hayáis visto la película entenderéis mi afán por subrayar el concepto “cagar”, que es mucho más fino que decir “mierda”. En cualquier caso, no seguiré por este camino fácil y escatológico porque creo que merecéis lo mejor.

El bueno de Julio Medem no deja indiferente. Es posible que ya hayáis leído el “varapalo” que le da Borja Hermoso en elmundo.es (no enlazo porque pretendo que me terminéis de leer y no os fugéis tan rápido a la casa de Pedro J), y quizás también os habéis empapado del funambulismo que destila Javier Ocaña en elpais.es (tampoco enlazo, para ser justo con elmundo.es), quizás influido por la presencia de Sogecable (PRISA) en la producción de la película. El caso es que, para mí, la crítica perfecta tomaría frases de uno (Hermoso) y de otro (Ocaña).

Sí, hay momentos ridículos, muchos. Sí, hay fuerza visual. Sí, hay planos cargados de simbolismo, unas veces vacío, otras veces exultante. Sí, hay mucho “universo propio”, mucho discurso estético. A mí me llegan algunos de los mensajes y de las imágenes que proyecta Caótica Ana, los de la parte central de la película. Igual que Los amantes me pareció maravillosa, aquí veo chispazos de genialidad, pero son solo eso, chispazos, que se diluyen en la memoria ante el contudente clímax del epílogo (tranquilos, no habrá spoilers).

Pero, amigos, esto es Julio Medem, uno sabe lo que se va encontrar. Y lo fastidiado es que a una escena intensa, pero no impostada, le sigue otra cargante hasta la saciedad. Sucede que a un memez de diálogo, le sigue un juego de miradas revelador. Y, lo que también sucede, es que Manuela Vellés (Ana) sigue la estela de Paz Vega en Lucía y el sexo y nos invita a conocer en detalle su interesante anatomía.

Hago una elipsis y me planto en los 15 minutos finales, el momento de la comunión, del éxtasis… y el de la gran cagada. Os aseguro que es lo más surrealista que he visto en mucho tiempo. Y, claro, deja un sabor amargo. Me apunto a la hipnosis, al rollito bohemio de la residencia de artistas (aunque habría que exterminar la gran mentira de las “performances”), al discurso “radi” de Bebe, pero lo de los indios alcoholizados, el “pez gordo” yankee, el machaca italo-americano, la columna dórica, la guerra de Irak y el espárrago es “demasiao”. Si Dalí levantara la cabeza…

Memorias de Queens

Posted 24 Jun 2007 — by El crítico Ritoré
Category Drama (español, muchas veces)

Cartel de Memorias de QueensHay nombres que están predestinados a ser importantes. Hay nombres que marcan, que dan carácter, que imprimen un sello defintivo. Creo que Dito Montiel es claramente uno de ellos. Un tipo con un nombre y un apellido así no es de los que pasan por la vida sin pena ni gloria, trabajando en una oficina de 8 a 15 y pasando las vacaciones en un apartamento de Torrevieja.

Dito Montiel es el guionista y director de “Memorias de Queens“, una película con corazón, con alma, que respira autenticidad. Montiel escribió en el 2003 ” A Guide to Recognizing Your Saints”, las memorias de su adolescencia en los ochenta, en el barrio neoyorkino de Queens. Y luego, en el Festival de Sundance, le ayudaron a poner en marcha el proyecto cinematográfico. El resultado es una historia visceral, en la que toman sentido palabras como “amistad”, “desesperación”, “amor”, “fracaso”, “familia” o “supervivencia”.

Como casi toda ópera prima, hay detalles, matices que te joden porque presientes que estás ante una hora y media de cine de vedad y no quieres que nada la estropee. Que queréis, soy un perfeccionista. El caso es que los primeros minutos, la presentación de Dito adulto (Robert Downey Jr) me resultaron un tanto “afectados”, con un tufillo “intelectual” que no le va nada al tono “callejero” que impregna la película. Y quizás sea que no conecto con Downey Jr, sus múltiples tics no me tramisten credibildad ni me recuerdan al Dito adolescente que interpreta magistralmente Shia Labeouf. A este chico la cámara le adora y tiene ese tipo de careto, como de pardillo, al estilo de Edward Norton, que sabes va a protagonizar grandes tardes de cine.

Pero la cosa se endereza, el camino que recorre Dito hasta abandonar el barrio puede resultar previsibile, sí, pero está contado con fuerza, con intensidad, recordando en algunos momentos a películas como Sleepers o Malas calles.Del reparto, puedo añadir que estoy enamorado de Rosario Dawson, ¡vaya mujer!!, que Chazz Palminteri vuelve a estar vivo, que Channing Tatum (Antonio) es un tipo que dará mucho que hablar y que Eric Roberts es mejor que siga en el submundo de los telefilms.

P.D. Por favor, no abandonéis el cine hasta que termine de sonar el temazo de Kiss “New York Groove”. Acabo de caer en que Dito se apellida igual que nuestra Sara (Montiel). Como decía, hay nombres y apellidos predestinados a cosas grandes…

Juegos secretos

Posted 08 Mar 2007 — by Nacho Salcedo
Category Comedia, con o sin gracia, Drama (español, muchas veces)

Cartel de Juegos secretosKate Winslet, la novia ideal para cualquier abuela que se tercie, la niña mona que nunca ha roto un plato, se descoca, y de qué manera, interpretando a una madre hastiada de la vida rutinaria y plana que lleva en una urbanización residencial del Estados Unidos más interior y aburrido. En un entorno puritano, mojigato, “normal”, la Winslet se despendola y se lo monta con el marido y padre en paro (Patrick Wilson, el chico de Hard Candy) de una Jennifer Connelly, demasiado madura para éste y en exceso preocupada por el trabajo.

Lo que se puede intuir por el título se viene abajo cuando lees en inglés el original Little Children (Niños pequeños). Es importante ver las películas en inglés porque con el título original incoscientemente no centrarías la historia en ese triángulo amoroso del que hablaba y no te llevarías una decepción en cuanto que la historia no sólo habla de ellos, sino de varios personajes más que están muy presentes, demasiado, en la trama.

De hecho, ése es el principal defecto de la película, que quiere cerrar como sea todas las tramas iniciadas, algo que distrae de lo que realmente interesa: ¡ver cómo y por qué narices uno sería capaz de ponerle los cuernos a la Connelly! Y que conste que los personajes paralelos me gustan, pero hay secuencias de ellos que sobran y hay un final incomprensible, que falla por completo. Sin embargo, el comienzo de la película es brillante e invita a pensar que estamos ante una comedia ácida de la sociedad, algo que se va disipando poco a poco.

En su fuerte, el arranque, la explicación de porqué se da la infidelidad; en su debe, el desenlace final por el exceso de “batallas” abiertas que trata de cerrar el director innecesariamente. Para pasar un buen rato con esa corriente de aire fresco abierta en Estados Unidos.

Por cierto, la Winslet fue nominada al Oscar por esta peli y la verdad es que lo merece. Y una cosa más, el título creo que va dirigido a los tíos, que en el fondo somos como niños, y si no estáis de acuerdo después de ver la peli, nos lo contáis.

Rocky: Que 20 años no es nada…¡y una mierda!

Posted 08 Feb 2007 — by Jotaté
Category Drama (español, muchas veces)

Poster de Rocky BalboaUn chiste recurrente en el mundo del cine (y ahí está, por ejemplo, la referencia en ‘Aterriza como puedas II’) son las múltiples secuelas de Rocky, hasta el punto de que al salir del cine hablábamos de qué nos había parecido el último capítulo.
Quizás la más vergonzosa (que no aburrida) de ellas fuera Rocky IV, ya que estaba descaradamente al servicio del gobierno de Reagan en plena guerra fría.

Sin embargo, ‘Sly’ decidió que la quinta era la que fallaba, y buscó un final-homenaje, como quien después de un Menú Quíntuple Whopper pide un Sandy con sirope de chocolate (comparación muy buscada, espero que le pilléis el doble sentido; si no, es que no dais la talla como lectores).

Esta película funcionará para los que esperen Rocky y nada más. Y es que el recurso a la añoranza está sobreexplotado: La progresión de la relación de Rocky con Marie es calcada a la que tuvo con Marian, figura beatificada como si fuese la Virgen Maria-n; personajes y emplazamientos de la primera parte que vuelven a hacer su aparición, los entrenamientos en paralelo con el emotivo ‘Gonna fly now’ de Bill Conti… incluso Rocky vuelve a tener un perro.

Si buscamos inteligencia en el planteamiento de Stallone, podemos pensar que todo lo comentado en el párrafo anterior está orientado a que empaticemos con Rocky, para hacer que sus sentimientos, su anclaje en el pasado, sean los nuestros.
Si buscamos practicidad, el recurso a la añoranza es una manera sencilla de satisfacer a los fans, de darles lo que quieren sin trabajarse verdaderamente el guión.

Salvando los momentos aburridos (gozosos para los fans que sentirán volver a lugares queridos), hay que reconocer algunos aciertos como la elección del trabajo del protagonista, el diálogo padre-hijo en el exterior del restaurante, la no unidimensionalidad del antagonista (¿o es que realmente el antagonista sería el paso del tiempo?) y el cameo de Tyson, que viene bien para echar unas risas.

La pelea final, eso sí, es bastante ridícula y tiene poco que ver con el boxeo real. O Rocky recibiendo leches sin fintar y mirando a la lona, o intercambio de golpes sin proteger la guardia como si fuesen dos vulgares ciclistas en la Vuelta a España.

No quería acabar sin mencionar el preocupante estado de la jeta de Stallone. No sé si es producto de todas las galletas que ha recibido, pero el caso es que se asemeja peligrosamenta al del protagonista de la película ‘Máscara’, personaje cuyo nombre era… ¡¡Roy L.’Rocky’ Dennis!!

Nota: Cuando dije Marian, digo Adrian. Gracias al navegante Christian Doig por hacerme consciente (de una forma tan elegante) del error, aún sin tener en cuenta lo duro que es lidiar con el Alzheimer juvenil (ya superé el acné, ¿no es suficiente, Todopoderoso?)

Babel

Posted 25 Ene 2007 — by El crítico Ritoré
Category Drama (español, muchas veces)

Cartel de BabelNo es para tanto. Me temo que no es bueno dejar pasar tanto tiempo desde el estreno, Al final, acabas intoxicado.Es inevitable no ver una crítica por allí, una entrevista por allá, un reportaje por aculla. Tener “grandes expectativas” nunca ha sido una buena idea, que se lo pregunten a Haley Joel Osmet, el niño del Sexto Sentido (¿sigue en el mundo de los vivos?).

Babel es más de lo mismo: más estructura narrativa fragmentada, más personajes al límite, más situaciones al borde del abismo…Sí, todo muy bien pulidito, con buenos acabados, llantas de aleación, elevalunas eléctrico y unos interiores (los actores) de lujo. Pero el caso es que me he soliviantado un poco con tanto cambio de historia/escenario y con tanto “dramatismo” (está claro que las cosas siempre pueden ir a peor, pero, joder, de peor a catastrófico hay un paso: González Iñarritu).

Sí, me llega, me gusta, me interesa el episodio de Pitt y Blanchett, pero el de Japón me confunde y el de México me parece muy forzado. De acuerdo, hay algún momento genial (la “meada” de Blanchett, sobre todo), pero no me acaba de epatar. Seguramente es por mi culpa, por haber dejado pasar el tiempo y no llegar “inmaculado” Para este que escribe, la mejor película que ha escrito el señor Arriaga no la ha dirigido Iñarritu, la dirigió Tommy Lee Jones y se llama Los tres entierros de Melquiades Estrada. The End.