Cuanta razón tenÃa Rosales…
Creo que el director de la pelÃcula La Soledad, Jaime Rosales, estuvo muy afortunado al recoger su premio en la pasada edición de los Goya con su reflexión sobre la necesidad de llevar a los niños al cine en su momento adecuado. No he visto su pelÃcula, ni la pienso ver, y para ser sincero tengo que reconocer que me joroba sobremanera que la hayan premiado por delante de El Orfanato. Efectivamente, pienso lo contrario que el 90% de los españoles que van al cine, y además opino sin haberla visto, pero es que si todos los pseudointelectuales que se han alegrado por el premio la hubieran ido a ver a los cines no la habrÃan quitado tan rápido de la cartelera, ¿no?
Bueno, fobias aparte, vamos al tema. El otro dÃa estuve viendo en Digital + la pelÃcula de Wes Craven La serpiente y el arco iris. Se trata de uno de los films más flojos de este auténtico todoterreno del cine de terror, y la verdad es que solamente tiene 2 o 3 momentos interesantes en su deslabazado metraje. Pues bien, recuerdo perfectamente que este film lo vi en su momento en el cine, o sea, en el año 1987, a la tierna edad de 10 años. Me acuerdo que pasé muchÃsimo miedo y cuando salà de la sala con mis amigos a todos nos latÃa el corazón a mil por hora, precisamente lo que busco ahora que me pase después de ver una pelÃcula de terror a los 31 años.
¿Qué quiero decir con esto? Pues que el freak amante del terror que soy ahora debe mucho a mis primeros films de terror en el cine: este, The Blob (El terror no tiene forma) y otras lindezas. Insisto en lo de Rosales, aquel era mi momento adecuado, y lo pude hacer, con todos los respetos, porque nadie me habÃa comido el coco con ogros y burros que hablan o peces que pierden la memoria. Antes estaba el rollo Disney, pero a mà la única que me gustaba era El aprendiz de brujo, que tenÃa un lado oscuro que hacÃa llorar a algunos de mi edad…
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2 Comentarios
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Muy sabias las reflexiones sobre los films de terror que citas. Saludos!
Ya veo, Vassago, que te caÃste en la marmita de pequeño. AnÃmate a ver La soledad, ¡hombre!! Es casi como una peli de terror, pero del cotidiano