La banda nos visita
¿Eres o eras el tÃpico trovador, que se sabÃa los acordes del Alabaré, alabaré y organizaba un recital alrededor de una hoguera para camelarse a buenorra de turno? Suerte para ti, es posible que te hayas comido un rosco por tener la poca vergüenza de cantar en público y tocar la guitarra cuando todavÃa no eras plenamente consciente de tus limitaciones. ¿Se me ha ido la pinza? No. Viene a cuento de que la música es de los pocos estÃmulos que nos unen a los seres humanos, somos capaces de votar a Mariano Rajoy y de que nos guste Sabina, la música, por lo general, conecta al personal.
En La banda nos visita la música queda siempre en un segundo plano, pero es la mecha que ayuda a prender varias historias en torno al desembarco de una orquesta egipcia en un remoto pueblo israelÃ. A lo largo de un dÃa y una noche nos engancharemos con un grupo de gente entrañable, que arrastra pequeños o grandes dramas, pero que opta por seguir adelante y agarrarse al salvavidas más accesible: en unos casos es la orquesta, en otros una botella o unos acordes mal ensamblados.
Emotiva, pero no sentimental, La banda nos visita, a pesar de reunir múltiples premios internacionales, es una pelÃcula destinada al circuito de V.O y al olvido inminente que deberÃa regalarse junto con los demenciales libros de autoayuda que venden ejemplares como barras de pan. Cada dÃa tengo más claro que una buena parte de la culpa de la crisis de las salas y del descenso de espectadores es que no nos interesa ver buenas historias y no les exigimos a los distribuidores que dejen de mandarnos mierdas como Casi 300.
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3 Comentarios
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El actor principal se parece un taco a Ben Kingsley. Es una pena el doblaje. Buena pelÃcula
Un saludo
¿Suena Kusturica, no? Imagino que menos surreal y más de andar por casa. ¿La echan todavÃa en algún cine? Esta peli es ya prehistoria Ritoré
A mi también me suena un poco a Kusturica, al menos por lo que describes. Aprovecho para dejarte un saludo!