Leones por corderos
“El que mucho abarca, poco aprieta”. Ese es uno de los refranes que mejor define esta película dirigida por el operadito Robert Redford. Bobby, ajado como una pasa, lleva años tratando de demostrar que tampoco se le da mal la dirección. Y vuelve a hacerlo mostrando su faceta más crítica dirigida a su propia sociedad, a sus políticos y a todos los medios de comunicación.
Leones por corderos no deja títere con cabeza, la verdad, y con datos y análisis muy interesantes, sin embargo, lo que podría haber sido un buen documental, queda muy vacuo en una película. Y todo porque las críticas y planteamientos los distribuye en torno a dos situaciones muy estáticas en las que se establece un debate cara a cara entre una periodista (Meryll Streep) y un senador (Tom Cruise) y entre un estudiante aventajado y su profesor de ciencias políticas (el propio Redford). Algo que, a priori, resultaría entretenido si se tratara de un debate real, pero que no cuela dentro de una película en la que el plano-contraplano aburre hasta la saciedad.
Personalmente seguí con interés los postulados que, en algunos casos son muy simples y en otros más complejos, pero que no por ello dejan de ser buenos intentos hechos con cariño y espíritu de mejora (Robert es un buen americano). Estas dos situaciones se completan con otra que es la encargada de llevar la acción a la película, pero que no cumple con las expectativas en absoluto y que está resuelta con poca maña y originalidad. Muchos en la sala dejaban clara su postura: “Dan ganas de irse”. Porque la verdad, Leones por corderos es árida, que se puede hacer más lenta que el Tren de la Fresa si no tienes ganas de seguir un hilo discursivo, que ya de por sí es irregular.
Así pues, un buen intento, una película hecha para remover conciencias, para hacer pensar y que, puede que lo consiga, pero a base de dar mil datos un tanto difusos y nada claros en un contexto muy “ladrillo”. Habría quedado mejor centrándose en una de las críticas, como la relacionada con los “medios veleta”, por ejemplo; la relativa al fracaso escolar en los Estados Unidos, o la que se refiere a la falta de movimiento por parte de la sociedad adormecida.
Con un buen guión centrado en uno de esos problemas, la película habría resultado más digerible y entretenida. Me viene a la cabeza una crítica a la educación estadounidense de la mano de la película Stand and deliver con Edward James Olmos interpretando al profesor Jaime Escalante, que sería un buen ejemplo de ello. Pero eso es otro cantar, otra división.
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4 Comentarios
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No entiendo bien la cantidad de malas reseñas de esta película. Todo el mundo la poner a parir, pero a mí me gusta, toca temas poco habituales en el cine. Vale, no hay mucha acción; pero se ve coj interés. Y, solo por el gancho de Redford y Streep, merece la entrada.
Recomiendo Redacted de Brian de Palma. Brutal…
Película con filosofía barata y consumista, realizada para lograr un buen dinero a costa de una gran masa.
Podían haberse esforzado un poco más en los exteriores y en aclarar los motivos de actuación de los personajes más jóvenes.
Redford se ha dado un papel que quiere aparentar el estar por encima del bien y del mal, expresado, y perdonar por la broma, en el ” to er mundo es güeno”.
Una de las mayores decepciones del año.