en Inversores » Blog sobre inversiones económicas y financieras, Seguros, Fondos y Depósitos

Wall-e, batallón de limpieza

wall-e-poster-213.jpgDejando al margen los primeros años de la historia del cine, pocas películas han sido capaces de decir tantas cosas con tan pocas palabras como en la última cinta que nos propone la gran alianza Disney-Pixar. Wall-e, sin duda, ocupa ya un lugar destacado entre la gran galería de personajes del tío Walt, y eso que no es más que un viejo y oxidado robot…; eso sí, con sentimientos humanos. He aquí la magia de la película: una máquina es capaz de hacer reír, llorar y, en definitiva, emocionar gracias a sus acciones y reacciones y gracias a su mirada.

Humor y amor son los ingredientes básicos de esta película, que nos cuenta la historia de un robot abandonado desde hace siete siglos en nuestro planeta; cuando menos se lo espera, se enamora de una sofisticada máquina exploradora, y juntos descubrirán la última oportunidad para que la Tierra vuelva a ser habitable para los humanos. Se trata de un nuevo cuento de Disney, sí, también con moraleja, si después quieren ponerse a reflexionar sobre lo que cuenta, pero con la nueva manera de contar de Pixar, que sigue buscando la excelencia visual aunque ya la haya alcanzado en numerosas escenas de su nueva propuesta. Disney sigue insistiendo, así, en que sus películas no son exclusivamente para niños; de hecho, son los adultos quienes mejor podrán disfrutar de todos los detalles, innumerables en su estética y en su guión.

Wall-e representa la comedia, la esencia de la película. Como si fuera un niño, descubre con curiosidad los objetos que aún hoy nos parecen cotidianos (cada vez menos), como una cinta VHS, un cubo de rubik o un extintor de incendios. En el siguiente peldaño nos encontramos la historia romántica, entre robots pero con la misma magia del enamoramiento humanos, como la primera chispa del amor o la importancia de enlazar las manos; mención aparte merece la mejor escena de la cinta, el baile de los protagonistas en el espacio aderezado con el humor de la espuma del extintor, unos minutos memorables y magistrales que están entre lo mejor de la animación. Finalmente, en un tercer nivel, se encuentra el mensaje más reflexivo, el medioambiental y el social: uno no puede dejar de plantearse si los tataranietos de nuestros tataranietos no están abocados a un planeta prácticamente inhabitable; tan trágico es ver convertida a la humanidad en seres obesos, incapaces de valerse por sí mismos y absorvidos por una falsa realidad digital, unos humanos con muchos menos sentimientos que los robots.

En definitiva, nos econtramos ante una clara candidata a los Oscars y no me refiero exclusivamente al apartado de animación (por descontado) o al de banda sonora (exquisita). Como ya sucedió en su día con La Bella y la Bestia o, más recientemente, con Ratatouille, Wall-e apunta a mejor película, en la sección absoluta, y a guión. Nos queda mucho que ver de este año, pero Disney-Pixar pueden estar cerca de, como mínimo, conseguir estas nominaciones.

Posts relacionados

  • No existen posts relacionados

Alberto Mendo es uno de los nuestros

Te buscamos a tiEn http://www.soycrtico.com iniciamos hace unos meses la búsqueda de un nuevo compañero que se sumara a nuestro equipo. Pues tengo el placer de presentaros al señor Alberto Mendo.

Alberto, periodista de 25 años, ha tocado todos los medios (prensa, radio y televisión), actualmente trabaja en Antena 3 y también colabora como columnista en el Diario de Burgos. Su afición al cine no se limita a acudir al cine; además se está preparando para ser pronto actor de doblaje. En cuanto a las películas que le gustan, me remito a sus propias palabras:”superproducciones, comedias que no sean empalagosas, históricas y otras con historias o actores que me llamen la atención. Un espectro variado, que también incluye el cine clásico (una pena la pérdida, en las próximas semanas, de un grande como Paul Newman) y el animado (Disney es el emperador en este apartado).”

Así que es un orgullo recibir a un profesional con mayúsculas (cosa nada habitual en este mundo de los blogs). Bienvenido a tu casa, Alberto.

Posts relacionados

Mamma Mia!

Cartel de ABBAPara empezar me gustaría decir que la música de Abba deberían recetarla los médicos como remedio a la depresión y la tristeza, y la asistencia al musical que se estrenó en España en Madrid y ahora continúa su andadura en Barcelona debería estar subvencionada por la Seguridad Social. Después de tamaña muestra de objetividad, no me queda más que decir que Mamma Mia! es una de las películas más divertidas que he visto en mucho tiempo, y casi 24 horas después de verla no se me ha borrado la sonrisa de la cara. El film es un canto a la alegría de vivir que solamente se podía realizar a través de las canciones del genial grupo sueco, pero que incorpora al libreto del musical -que sigue prácticamente a rajatabla- dosis de comicidad muy apreciables y coreografías deliciosas.

Está claro que la apuesta de la película no es por las voces de sus protagonistas, que, aun siendo muy dignas, no constituyen ninguna maravilla (especialmente la de Pierce Brosnan, que es como un gato follando), sino por la calidad del conjunto que forman actores muy motivados, coreografías ocurrentes y cuidadas y una música sublime. Es necesario destacar el gran papel que desarrolla Meryl Streep, que canta bastante correctamente (aluciné mucho con su interpretación de la estremecedora balada The winner takes it all) y baila a sus 59 años como una chica de 20. Esta mujer puede con lo que le echen, es fantástica.

Desde luego, el film no decepcionará a los fans de ABBA, pero además creo que gustará a los amantes del musical gamberro y sin demasiadas pretensiones. En este sentido, me atrevería a sugerir que se puede convertir en un clàsico del género «petardero» y mantenerse muchísimo tiempo en las sesiones golfas de los fines de semana en cines de referencia al estilo de lo que se hacía con The Rocky Horror Picture Show, o sea, con todo el mundo disfrazado, cantando las canciones y aplaudiendo cuando le de la gana. Yo, desde luego, ya tengo preparadas las mallas…

Posts relacionados

  • No existen posts relacionados

Hellion, el ángel caído

Cartel de HellionDebo confesar que me encantan las películas en las cuales los niños no son tan inocentes como parecen y se acaban convirtiendo en unos auténticos bastardos con cara de no haber roto un plato, cuyo mejor ejemplo resulta La profecía, una obra maestra del terror. Pues nada, en Hellion, el ángel caído tenemos otra muestra de este subgénero que, aunque incompleta, resulta entretenida. Empezemos por los contras. Desde luego, al film le falta empaque y fuerza en determinadas ocasiones, falta que el director se crea realmente que el tema puede dar para una película redonda. Además, al final del metraje uno tiene la sensación de no tener demasiada información sobre este ángel caído, sobre su razón de ser y la forma por la cual ha llegado a nuestro mundo. Creo que unos minutos centrados en estos temas hubieran dado mucho de sí.

Por otra parte, el film sabe mantener una tensión adecuada gracias, en parte, a situar la acción en una casa aislada del mundo en la cual el niño consigue hacer de las suyas pese a que su situación de secuestrado debería de suponer lo contrario. La actuación del chaval (Blake Woodruf) es estupenda, resulta convincente en todo momento y consigue provocar sensaciones muy desagradables en el espectador. La forma en la que juega con sus secuestradores me pareció curiosa y bien planteada.

En resumen, pese a su falta de espectacularidad, tiene el acierto de centrarse en un tema siempre apasionante (el niño diabólico) y la virtud de hacerlo de forma digna y convincente, proporcionando ciertos momentos de desasosiego en el espectador que tienen más que ver con lo psicológico que con lo meramente material (sangre e higadillos).

Posts relacionados

Tropa de élite

Cartel de Tropa de éliteUno tiene la sensación de que el verano es el paraíso de las películas de 25 minutos (X-Files, Hanckok, La Momia), filmes que tras la hipnosis inicial, generalmente construida a base de efectos digitales, acción y efectos de sonido, todo se vuelve rutinario, cansino, prescindible. Son los clásicos taquillazos de verano, destinados al olvido más inmediato. Pero los designios de las distribuidoras ha provocado que una película realizada hace 1 año y premiada en el Festivalde Berlín nos “alegre” el verano.

Es llamativo que una película que ha despertado tanto interés y entusiasmo en Brasil, llegue con tanto retraso; pero, al mismo tiempo, se agradece algo de fuerza narrativa e interés humano entre tanta mediocridad. La cosa va de lo siguiente. Río de Janeiro, 1997. A Nascimento, capitán del BOPE (Batallón de Operaciones Especiales de la Policía), la tropa de élite de la Policía de Río, se le asigna limpiar las favelas del cerro (morro) de Turano debido a la visita de Juan Pablo II. Será la última misión del capitán, que busca desesperadamente un sustituto que le permita escapar de su vida profesional para salvar su vida personal.

Acusada de fascista por la izquierda y de poco rigurosa por la derecha, el director, excelente José Padilha, se la juega con una cinta incómoda y sincera, en la que nadie sale indemne: ni la policía corrupta, ni los pijos consumidores de droga ni, por supuesto, los traficantes y delincuentes que se refugian en las impenetrables favelas. Entiendo que el miedo que algunos tienen es que es inevitable alinearse al lado del capitán, a pesar de que sea capaz de recurrir a la tortura. Seguramente Padilha nos ablanda con la historia familiar de Nascimiento, lo que nos invita a perdonar su desmesurada actuación. ¿Hubiéramos pensado igual de los delincuentes si el director hubiera profundizado en su situación personal, en los traumas causados por sus infancias desarragaidas, en el sufrimiento inflingido por una sociedad que desprecia a los perdedores?

En cualquier caso, el producto final es un pedazo de cine que, además de mantenernos pegados con Loctite al asiento, nos plantea preguntas y nos invita a volar, con imágenes potentes, a una realidad que parece haber desaparecido de los telediarios.

Posts relacionados

Expediente X: creer es la clave

Expediente X. Creer es la claveEn el 98, salí de ver la primera película de Expediente X diciendo “No me la vuelven a clavar”. Nunca digas nunca jamás: las exigencias del guión (y de mi colaboración con Punto Radio) me empujaron a una sala de cine para constatar que el señor Chris Carter me la ha vuelto a meter doblada.

Solo hay una diferencia, hace 10 años, con la serie de TV reciente, había pasión por los OVNIS, UFOS y demás milongas, con lo que el argumento de la primera iba en esa línea. Pasada esa moda, con el permiso de Iker Jiménez, esta nueva serie-película recurre a una trama tipo El coleccionista de huesos/El silencio de los corderos y el ámbito de lo paranormal lo deja en manos de un cura pedófilo que tiene visiones…

Como suele ser habitual en este tipo de productos, los 20 primeros minutos apuntan maneras: raptos, nieve, FBI, sustitos… El problema es que cuando se juntan los inefables Mulder y Scully la función es para tirar tomates hasta al script: guión que ni el mismísimo TristanBraker sería capaz de empeorar, ausencia total de congruencia y verosimiltud, interpretaciones frías y vacías, aspiración de solemnidad y seriedad en el episodio del hospital. Mala, mala, mala. Bueno, salvaremos a la bellísima Amanda Peet , ¿qué hace una chica como tú en un sitio como este?

Posts relacionados