The Queen. Cuando la Dama de Corazones fue la de Picas
“¡Qué pereza!” Esa fue la frase que irremisiblemente vino a mi cabeza cuando me dijeron de ver La Reina. La vida de esta gente que lleva corona y saluda con la mano como si fueran las marionetas del Retiro, no es para mÃ. En seguida me vienen a la memoria, sin poder evitarlo, la moqueta mugrienta, el autobús de dos pisos rojo… y de fondo resuenan los ecos del “God save the Queen” y de algún eructo procedente de un hooligan cervecero.Pero ¿cómo pude dudar de ti Stephen? Ja, ja. Stephen Frears, autor de pelis como “Las amistades peligrosas”, es el director, y resulta que es un crack. Se ha hecho una pelÃcula que no tengo dudas que va a arrasar en taquilla. Lo va a hacer en el Reino Unido porque habla de la monarquÃa de allá y lo hace con la guasa suficiente como para satisfacer a los que están en contra de ella; y con el respeto justo como para contentar a los más acérrimos a ella.
Y va a gustar en España porque nos va la marcha y nos gusta ver que alguien tiene el cuajo como para meterse en asuntos que sólo conciernen a aquellos que tienen la sangre azul como los pitufos y que en este paÃs tienen bula de todo el mundo (¡qué miedo da hablar de nuestra monarquÃa!). Lo que pasa es que aprovecha para recrear unos momentos en los que monarquÃa y populacho estaban destinados a entenderse en el dolor ante la muerte de Lady Di o, de lo contrario, a acabar con la guillotina y los eructos. Y claro, la situación queda aderezada con la inestimable colaboración de Mr. Tony Blair, que en algún momento recuerda a Mr. Bean y que medió en aquellos momentos entre unos y otros.
Muy divertida, amena y me encanta la forma en la que salva el cuello de la misma Reina, llamando a nuestra compasión hacia ella. Lo hace en una escena maravillosa en la que un ciervo atrapado por cazadores y la propia Reina se miran, se compadecen y hasta parecen comprender que ambos se encuentran entre la espada y la pared.
CapÃtulo aparte merece Helen Mirren, que interpreta a Isabel II de Inglaterra. Es ella, o por lo menos eso parece, y estoy seguro de que será nominada para los Oscar (ya ganó el premio que se otorga a la mejor actriz en Venecia) con una sobriedad y una flema que quitan el hipo.
Bueno, y para los más cotillas está el sentimiento de un pueblo hacia Lady Di, y descrito por un británico. De hecho, Diana está presente en toda la pelÃcula, ya que la problemática viene porque la Reina no sabe afrontar ni contentar el dolor del pueblo al mostrarse en exceso discreta. Sin embargo, con el trasfondo de este hecho dramático se esconde la comedia más inteligente de los últimos años. Supongo que una comedia basada en nuestra monarquÃa también tendrÃa su coña. “Alcemos nuestras copas”… Hip, hip, HURRA!!
Posts relacionados
- Apocalypto
- La maldición de la flor dorada
- Scoop. La delicia anual de Woody Allen
- Tú la letra y yo la música
- Corrupción en Miami: destellos de gran cine
2 Comentarios
Deje un comentario



Yo estoy esperando a que alguna de mis abuelas la vea y emita veredicto
La acabo de ver y no me ha gustado. Se me ha hecho pesada y lo único que destaco es la actuación de Hellen Mirren. Supongo que al ser antimonárquica la perspectiva que ha presentado Freaks no me atrae.