Turistas, postales desde Brasil
Se está poniendo muy de moda que los protagonistas de las pelÃculas de terror facilonas sean chicos y chicas -principalmente chicas- guapÃsimos, perfectÃsimos y tontÃsimos. Esta circunstancia provoca que los directores tengan que dedicar un buen rato de las pelÃculas a mostrarnos a estos jóvenes en todo su esplendor, ya que después de haberlos contratado solamente por sus fÃsicos no va a hacer que los descuartizen a los diez minutos de film -cosa que se merecerÃan por su nivel de interpretación-.
De esta forma, lo que tendrÃa que ser una peli para pasar miedo se convierte, por lo menos durante media pelÃcula, en una peli para ponerse cachondo.”Turistas” no es una excepción, ni mucho menos. Las protagonistas son unos bellezones y hay un tipo que tiene unos abdominales que dan mucha rabia, pero si no fuera por las preciosas localizaciones en las cuales las chicas nos enseñan sus prietos culitos -eso sÃ, siempre dentro del bañador, nunca hay sexo explÃcito- la pelÃcula serÃa lamentable.
La primera parte del metraje resulta una campaña formidable para fomentar el turismo en Brasil, tanto por los paisajes como por las brasileñas (no hay nada mejor, amigos). Yo ya he estado allÃ, pero después de ver la peli tengo claro que vuelvo. A partir de aquÃ, la trama se complica de una forma absurda y forzada, y los protagonistas se van metiendo tranquilamente en un follón en el cual realmente no se meterÃa ni un terrorista suicida iraquÃ.
Una vez aceptado que entrar a ver este film ha sido un error, que la historia es más absurda que un capÃtulo de CSI escrito por Chiquito de la Calzada y superado el calentón por ver tanta carne y tan poca tela, uno se va relajando y espera -como el cristiano condenado a los leones- que el futuro sea mejor. Efectivamente, la última media hora del film es digna. Sin más, no justifica la entrada, pero permite pasar ratos de desasosiego, como la operación a lo vivo de una de las chicas sin ahorrarnos higadillos, o la estupenda persecución bajo el agua de tres de los protagonistas, que entre los que nadamos muy mal sin los manguitos causa bastante mal rollo. La cosa acaba asÃ, un pelÃn abruptamente, pero hay que decir que nadie en la sala lamenta que la cosa no se extienda más. Los rollos, si breves y con tÃas buenas, menos rollos, pero igual de condenables.
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Creo que esta peli no la vere.