Wall-e, batallón de limpieza
Dejando al margen los primeros años de la historia del cine, pocas pelÃculas han sido capaces de decir tantas cosas con tan pocas palabras como en la última cinta que nos propone la gran alianza Disney-Pixar. Wall-e, sin duda, ocupa ya un lugar destacado entre la gran galerÃa de personajes del tÃo Walt, y eso que no es más que un viejo y oxidado robot…; eso sÃ, con sentimientos humanos. He aquà la magia de la pelÃcula: una máquina es capaz de hacer reÃr, llorar y, en definitiva, emocionar gracias a sus acciones y reacciones y gracias a su mirada.
Humor y amor son los ingredientes básicos de esta pelÃcula, que nos cuenta la historia de un robot abandonado desde hace siete siglos en nuestro planeta; cuando menos se lo espera, se enamora de una sofisticada máquina exploradora, y juntos descubrirán la última oportunidad para que la Tierra vuelva a ser habitable para los humanos. Se trata de un nuevo cuento de Disney, sÃ, también con moraleja, si después quieren ponerse a reflexionar sobre lo que cuenta, pero con la nueva manera de contar de Pixar, que sigue buscando la excelencia visual aunque ya la haya alcanzado en numerosas escenas de su nueva propuesta. Disney sigue insistiendo, asÃ, en que sus pelÃculas no son exclusivamente para niños; de hecho, son los adultos quienes mejor podrán disfrutar de todos los detalles, innumerables en su estética y en su guión.
Wall-e representa la comedia, la esencia de la pelÃcula. Como si fuera un niño, descubre con curiosidad los objetos que aún hoy nos parecen cotidianos (cada vez menos), como una cinta VHS, un cubo de rubik o un extintor de incendios. En el siguiente peldaño nos encontramos la historia romántica, entre robots pero con la misma magia del enamoramiento humanos, como la primera chispa del amor o la importancia de enlazar las manos; mención aparte merece la mejor escena de la cinta, el baile de los protagonistas en el espacio aderezado con el humor de la espuma del extintor, unos minutos memorables y magistrales que están entre lo mejor de la animación. Finalmente, en un tercer nivel, se encuentra el mensaje más reflexivo, el medioambiental y el social: uno no puede dejar de plantearse si los tataranietos de nuestros tataranietos no están abocados a un planeta prácticamente inhabitable; tan trágico es ver convertida a la humanidad en seres obesos, incapaces de valerse por sà mismos y absorvidos por una falsa realidad digital, unos humanos con muchos menos sentimientos que los robots.
En definitiva, nos econtramos ante una clara candidata a los Oscars y no me refiero exclusivamente al apartado de animación (por descontado) o al de banda sonora (exquisita). Como ya sucedió en su dÃa con La Bella y la Bestia o, más recientemente, con Ratatouille, Wall-e apunta a mejor pelÃcula, en la sección absoluta, y a guión. Nos queda mucho que ver de este año, pero Disney-Pixar pueden estar cerca de, como mÃnimo, conseguir estas nominaciones.
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4 Comentarios
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Hola ALberto, soy un habitual de este blog y te doy la bienvenida. Has empezado bien, con una peli muy divertida, tu critica puede despertar el gusanillo de aquellos que estén indecisos porque piensen que es para niños. Un saludo y te leemos por aquÃ
Un nuevo crÃtico siempre se agradece, porque aporta cosas y visiones nuevas. En este caso, totalmente de acuerdo con Wall-E, no has hablado del guiño a la Quimera del Oro con la bota…Un saludo
Bienvenido Alberto! Seguro que aportarás mucho a esta que ahora es tu casa. Muy buena crÃtica. Si no fuera por mi carácter freak que me impide ir a ver pelÃculas de dibujos animados (a no ser que sea manga gore, que por cierto tengo bastante abandonado), seguro que me animaba. Un abrazo.
El aspecto fÃsico recuerda a Cortocircuito pero el alma recuerda a E.T. . Y la técnica de animación 3D impresionante. Maravillosa pelÃcula. Estoy de acuerdo en que puede dar mucho que hablar de cara a los Oscar.
Saludos,